Saber más de... la gota y el ácido úrico

La gota es una enfermedad que afecta al 2% de la población, siendo unas 8 veces más frecuente en los hombres que en las mujeres.  Se produce por exceso de ácido úrico en el organismo.

 

El ácido úrico es una sustancia de deshecho, es decir, suciedad producida durante el funcionamiento de las células, que no sirve para nada y cuyo destino es ser eliminado al exterior. La orina es su vía de eliminación. Cuando el ácido úrico se acumula en la sangre (es lo que llamamos “hiperuricemia”) puede “precipitar”, formar acúmulos o depósitos en distintas partes del cuerpo como las articulaciones, debajo de la piel (llamados tofos gotosos) o en los riñones (cálculos renales).

La hiperuricemia puede derivar de un exceso de producción de ácido úrico por el organismo o de una mayor dificultad para eliminarlo por la orina. El exceso de alcohol, dietas ricas en purinas, enfermedades de la  sangre, enfermedades del riñón, etc, pueden ser causa de hiperuricemia, la cual tiene una relación muy clara con la gota: cuanto más elevado esté el ácido úrico en sangre y cuanto más tiempo permanezca elevado, más probable es desarrollar gota. No obstante, afor- tunadamente la mayoría de  las personas con hiperuricemia no presentarán nunca ataques de gota ya que para ello, además de la hiperuricemia, es necesario presentar una facilidad para que el ácido úrico precipite en forma de cristales. 

Cuando el ácido úrico precipita y forma cristales, por ejemplo dentro de la articulación, provoca un ataque por las células inflamatorias del organismo (leucocitos) que intentan “limpiarlos” provocando una inflamación muy aguda que llamamos artritis gotosa aguda o ataque de gota. La forma más típica de gota es la artritis de la articulación del dedo gordo del pie (esta forma gota se llama podagra, de podos: pie, y agreos: agarrar, atacar),  que se caracteriza por ser brusca y muy intensamente dolorosa. Suele ocurrir de madrugada y despierta al paciente. La zona aparece roja, hinchada y caliente. Incluso sin tratamiento el ataque dura varios días y desaparece, pero se repetirá cada vez con mayor frecuencia.
Este caso tan típico no ocurre siempre y la gota puede presentarse de otras maneras, por ejemplo afectando a varias articulaciones a la vez (tobillo, empeine, rodillas, etc), provo- cando un cuadro menos agudo y menos intenso, etc.

La gota se diagnostica comprobando que en el líquido del interior de la articulación infla- mada (líquido articular) hay cristales de ácido úrico. Sin embargo, en aquellos paciente con síntomas muy característicos que además presentan hiperuricemia, como el error es muy poco probable, se establece el diagnóstico sin necesidad de otras pruebas.

La evolución de la gota, sin tratamiento, está marcada por la presencia de ataques cada vez más frecuentes, más duraderos y con más articulaciones afectadas. En algunos pacientes con formas muy graves acaban por destruirse las articulaciones afectadas. Nada tiene esto que ver con la evolución de los pacientes que siguen el tratamiento. En estos pacientes el tratamiento reduce los niveles de ácido úrico en sangre, lo que al cabo del tiempo hace desaparecer los depósitos de cristales de las articulaciones. Sin estos cristales ya no habrá mas episodios de artritis. La condición es mantener  muy bajos los niveles de ácido úrico en sangre.

Medidas como el control del sobrepeso y la obesidad y la corrección de excesos en determinados tipos de alimentos son importantes para reducir el ácido úrico, aunque la medida fundamental es la administración de unos fármacos llamados hipouricemiantes o antigotosos que deben ser prescritos por el médico.

Dos cosas son importantes conocer: la primera es que al inicio del tratamiento puede haber más crisis o ataques de gota, ya que el tratamiento “remueve” los depósitos de ácido úrico hasta que se disuelven. La segunda es que el tratamiento es de por vida; si se deja de tomar la medicación, los ataques acaban por reaparecer.

De todo lo anterior podemos deducir que la gota es una enfermedad curable.

Qué puede hacer:
* Lleve un régimen de vida saludable.
* Evite el sobrepeso y la obesidad.
* Mantenga un estado de hidratación adecuado.
* Evite el exceso de carnes rojas y carnes de caza.
* Evite el exceso de pescados del tipo de las sardinas, anchoas, etc.
* Evite el exceso de alimento del tipo mollejas, riñones, hígado, etc.
* Evite el exceso de mariscos, gambas, cangrejos, cigalas, mejillones, etc.
* Evite el exceso de bebidas alcohólicas, especialmente la cerveza.
* Tenga especial precuación con algunos fármacos como los diuréticos.


Este artículo ofrece información general acerca del ácido úrico y la gota para que mejore su conocimiento sobre el mismo. No tiene el objetivo de proporcionarle cuidados ni tratamiento. Si necesita alguna aclaración puede hacérnosla llegar a través del correo electrónico
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