El dolor de espalda o lumbalgia

La lumbalgia o lumbago es un término utilizado para el dolor en la parte baja de espalda o zona lumbar. Es un problema de salud muy frecuente. Según las estadísticas, hasta un 80% de la población sufrirá algún episodio de lumbalgia a lo largo de su vida. Acarrea importantísimos costes, especialmente por lo que supone las bajas médicas, incapacidades laborales, etc.

 

La lumbalgia puede aparecen en cualquier persona pero es más frecuente en aquellas que no hacen ejercicio, tienen obesidad, tienen malos hábitos a la hora de sentarse (malas posturas) o realizar trabajos pesados sin la debida precaución.

Recordemos que la espalda está compuesta por unos huesos llamados vértebras, que encajan unas encima de otras formando la columna vertebral. La función principal de esta columna ósea es proteger a la médula espinal (una prolongación de cerebro) que queda contenida en su interior. De la médula espinal salen las raíces nerviosas (una para la derecha y otra para izquierda) aprovechando unos agujeros que quedan entre las vértebras al acoplarse. Entre las vértebras, con la finalidad de evitar roce de hueso contra hueso existe un amortiguador esponjoso: el disco intervertebral (de ahí el nombre de “hernia de disco”). Esta “columna de vertebras” es torre de 33 pisos que se mantiene estable pero con movilidad gracias a varias capas de músculo, tendones, vainas tendinosas, etc.

Cualquier problema en los músculos, los huesos o los nervios de la espalda puede provocar dolor de espalda, siendo la tensión del músculo uno de los orígenes más frecuentes. Generalmente el paciente se queja de dolor agudo o crónico, que empeora al permanecer de pie, caminar o realizar determinados movimientos. Tumbarse puede mejorar el dolor. La artritis o degeneración de las vértebras óseas pueden ocasionar también dolor de espalda. A veces, es el disco que sobresale y presiona sobre el nervio, provocando un dolor que se extiende (o mejor, se irradia) por la pierna que se siente como entumecida. Más raramente, el dolor de espalda es “reflejo”, es decir, se origina en otros órganos pero se manifiestan en la zona lumbar, por ejemplo problemas renales, intestinales, de los grandes vasos sanguíneos, etc.
Hemos dicho que la lumbalgia es muy frecuente y en muchas ocasiones el problema que la genera es banal, pero recuerde que la presencia de síntomas de alarma debe hacer que acudamos para consultar con el médico. Estos síntomas de alarma son:
- Lumbalgia recurrente en pacientes jóvenes.
- Lumbalgia en mayores de 50 años que no la habían padecido antes.
- Lumbalgia en personas con antecedentes de cáncer.
- Lumbalgia con pérdida de fuerza o de la sensibilidad en las piernas.
- Lumbalgia e imposibilidad para orinar (retención aguda de orina).
- Lumbalgia y fiebre que no se explica por otra causa
- Lumbalgia y “síndrome tóxico” con pérdida de peso inexplicable, astenia (falta de fuerzas), anorexia (pérdida de apetito).
- Lumbalgia con características inflamatorias, es decir, que empeora con el reposo y con las maniobras Valsalva (al hacer fuerza con el abdomen, como al toser, defecar, etc).

Diagnóstico
La mayor parte de los dolores de espalda carecen de complicación y están limitados en sí mismos. El diagnóstico en los casos simples es fácil y no precisa de estudios especiales. No es necesario hacer una radiografía (ésta aporta poca información y conlleva emitir radiación). En los casos más complejos, de larga duración o con síntomas de alarma, es necesario una historia clínica cuidadosa, unos análisis y un estudio radiológico (rayos x, resonancia magnética [RM], o tomografía axial computerizada [TAC]) dirigido para establecer la causa.

Tratamiento
Generalmente, podemos utilizar relajantes musculares. El reposo relativo (evitará aquellas posturas y movimientos que empeoran el dolor) y los ejercicios de fisioterapia pueden resultar de ayuda. La cirugía no es necesaria en la gran mayoría de los casos, pero puede considerarse la posibilidad si fallan otros tratamientos.

Consejos para prevenir la distensión de espalda
- No levante objetos doblándose. - Levante un objeto flexionando las rodillas y agachándose para levantarlo. Mantenga la espalda derecha y sostenga el objeto cerca del cuerpo.
- Evite girar el cuerpo mientras levanta objetos.
- Empuje en vez de tirar cuando deba mover objetos pesados.
- Si debe permanecer sentado en su escritorio o al volante de un automóvil, haga pausas para estirar.
- Use calzado con poco tacón.
- Haga ejercicio en forma regular. Un estilo de vida inactivo contribuye a la lumbalgia.

Este documento ofrece información general acerca de la lumbalgia para que mejore su conocimiento sobre la misma. No tiene el objetivo de proporcionarle cuidados ni tratamiento. Si tiene alguna duda o necesita alguna aclaración estaremos encantados de atenderle. Escribamos un correo electrónico o a  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.