El Ministerio de Justicia ha abierto un expediente disciplinario al Registrador de la Propiedad de Almendralejo

Una vez agotada la edición impresa correspondiente al mes de marzo, publicamos en la edición digital este artículo que ha causado gran interés entre nuestros lectores y que es una primicia de La Gaceta Independiente

La Dirección General de Registros y del Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia, ha abierto un expediente disciplinario al Registrador de la Propiedad de Almendralejo “con el fin de depurar responsabilidades y esclarecer si puede haber existido algunas de las faltas”, según reza en el escrito  de apertura de expediente que aparece en la imagen. La denuncia parte del que fuera trabajador del registro, Javier Ruiz.  Entre otras cuestiones, Javier Ruiz le acusa de ausencia casi total de la oficina hasta hace unos meses, ordenar al personal a firmar por él, cobros improcedentes de honorarios a los clientes, emitir notas simples sin factura y con el IVA incluido y contratación ficticia del personal para conseguir deducciones fiscales.

 

En el mes de octubre, Javier Ruiz Nieto, oficial sustituto del Registro de la Propiedad de Almendralejo, ahora de baja y pendiente de juicio, al ser despedido por parte del registrador, que a su vez le ha denunciado por un presunto robo; envió una denuncia a la Dirección General de Registros y del Notariado por presuntas faltas cometidas por el Registrador de la Propiedad de Almendralejo, Ricardo José Nieves Carrascosa.

En noviembre del mismo año, la Dirección General de Registros y del Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia, organismo al que rinden cuentan los Registros como entes públicos que son, contestó a Javier Ruiz textualmente: “De los términos que resultan de la denuncia se aprecian hechos o circunstancias que justifican la procedencia de la apertura de expediente disciplinario, con el fin de depurar posibles responsabilidades y esclarecer a través de él si puede haber existido alguna de las faltas tipificadas en la normativa reguladora del Régimen Disciplinario de los Registradores (arts 313 y siguientes de la Ley Hipotecaria)”.

En su escrito al Ministerio de Justicia, Javier Ruiz denuncia varias presuntas faltas, que pasamos a detallar basándonos en el documento registrado en la Dirección General de Registros y del Notariado, que tiene en su poder La Gaceta Independiente.

 

“El registrador ha cometido innumerables presuntas faltas durante el ejercicio de sus funciones, tanto en el de Almendralejo como en el de Valencia de Alcántara, del que fue interino hace unos meses”. En su escrito de denuncia, Javier Ruiz, detalla hasta 16 presuntas faltas de las que a continuación les detallamos las más destacadas, según consta en el documento que disponemos.

“Ausencia casi total de la oficina desde que tomó posesión en 2006, limitándose a venir tres o cuatro veces al mes hasta el pasado mes de julio del 2015”.

“Ordenar al personal a firmar por él[...]el modus operandis es fácil utilizar, hasta el año 2010, folios normales firmados en blanco que se ponían al final de la escritura[...]A partir del 2011, esto es, la implantación de la firma electrónica, la dejaba en la oficina para que un oficial[...]firmara los documentos en su ausencia aparentando ser él quien firmaba”.

“Despacho de documentos para estar dentro del plazo legal”, con el objetivo, según ha explicado a La Gaceta Independiente Javier Ruiz, de “evitar autopenalizaciones impuestas por Ley en caso de que el registro no cumpla los plazos previstos en la tramitación de documentos”. Continúa Javier, “a los clientes se les hacía firmar dos veces la entrada del documento sin que supieran el motivo o simplemente se hacía sin la firma del cliente”.

“Ausencia de calificación por parte del Registrador en la documentación que se tramita”

“Cobro de honorarios sistemáticos sin derecho a ello. Se cobraba el vencimiento anticipado en todas las hipotecas, hasta el año 2011 o 2012. Actualmente se cobra de manera sistemática en casi todos los documentos `certificación de cargas´ sin que el interesado lo haya solicitado, ocurriendo en muchos casos que el importe mayor de la minuta corresponde a este concepto, emitiendo las meritadas certificaciones de cargos al final de la nota de despacho, así como otros conceptos de dudoso derecho a cobrar. Jamás firma una minuta de honorarios. No se encontrará ninguna copia firmada y, si se solicita a los usuarios sus originales, se podrá comprobar que absolutamente ninguna se encuentra firmada por él”.

“No emisión de facturas en notas simples. Las notas simples solicitadas por los interesados en el mostrador, hasta este julio último se venían cobrando en metálico – incluido el IVA- sin emitir factura”.

“Desatención absoluta de la oficina liquidadora”.

“Contratación de personal no cualificado”. A la persona en cuestión, según cuenta Javier Ruiz, “por ser amigo personal del registrador, éste le alteró la nómina bajándole el sueldo al salario mínimo para evitar que le embargara el sueldo un Ayuntamiento (aparece el nombre del Ayuntamiento) con el que este trabajador había perdido un litigio en su ámbito personal”.

“Contratación ficticia de personal con el objetivo de conseguir deducciones fiscales en su renta”.

“Incumplimiento permanente del convenio colectivo, entre otras cuestiones, y falta de declaración tributaria del IVA. Sólo se declaraba el IVA de las facturas que llevaban retención”.

Por todo lo anteriormente expuesto, la Dirección General de Registros y del Notariado ha abierto expediente disciplinario que, al cierre de esta edición de La Gaceta Independiente, continúa abierto, según han informado, a este medio, desde el gabinete de prensa del Ministerio de Justicia. En la misma línea, desde el Ministerio de Justicia han explicado a La Gaceta Independiente que el plazo para resolver un expediente disciplinario de estas características es de nueve meses desde que se notifica el expediente, prorrogable otros tres meses más en caso de que se argumente la justificación de la prórroga.

Comunicación del Ministerio de Justicia donde se informa de la apertura del expediente disciplinario

 

Javier Ruiz ha cursado también denuncias de las presuntas faltas fiscales a la Agencia Tributaria, y de las laborales a la Inspección de Trabajo. Ha informado de estas denuncias al Colegio de Registradores del ámbito nacional y regional. También ha denunciado estas presuntas faltas ante el Juzgado de Almendralejo, que por el momento ha archivado el caso hasta que se pronuncien el resto de organismos que están investigando el caso.

Javier Ruiz, que asegura haber mantenido una excelente relación laboral y de amistad, no duda al afirmar que la razón por la que ha denunciado al registrador de Almendralejo es que, “nuestra relación fue degradándose hasta el punto de que el Registrador me ha abierto varios expedientes de despido disciplinario y me acusa de robarle presuntamente 10000 euros, libros de la biblioteca, hacer desaparecer archivos informáticos y de apoderarme presuntamente de dinero de la cuenta a su nombre. Todo esto es falso”. “Yo asumiré las responsabilidades que se deriven de lo que ha estado pasando en este Registro, he sido cómplice en el silencio, pero no estoy dispuesto a pagar por unos delitos que me imputa, sin darme la presunción de inocencia, y que son falsos”, afirma Javier Ruiz, que facilita lo que textualmente alegó al Registrador en septiembre cuando se le abrió el primer despido disciplinario.

 

Escrito de Javier Ruiz dirigido al Registrador de la Propiedad que contiene las alegaciones al expediente de despido disciplinario

 

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