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La Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio San José solicitará la concesión al centro de la Medalla de Extremadura

En la sección "El artículo destacado del mes" de la edición impresa de enero de La Gaceta Independiente

El Colegio San José de Villafranca de los Barros celebrará en el curso 2017-2018 su 125 aniversario y, coincidiendo con esta efeméride, la Asociación de Antiguos Alumnos del centro lleva tiempo trabajando con el propósito de solicitar al Gobierno regional la concesión de la Medalla de Extremadura.

 

La institución
Los orígenes de esta institución educativa, que pertenece a la Compañía de Jesús, se remontan al año 1893, cuando fue inaugurado el colegio provisional, que se ubicó en un primer momento en un domicilio de la calle Hernán Cortés. La construcción del actual edificio del colegio llevó un largo tiempo, y ya en 1897 se pudo habitar el ala derecha de la fachada sur.

En el momento de ponerlo en marcha, sus impulsores tuvieron claro que el objetivo era cubrir las necesidades educativas de las que adolecía la Extremadura de entonces. Debido a esto, las acciones sociales fueron numerosas, importantes y la mayoría de ellas duraderas.

Durante los años en los que en España no existió una educación de carácter universal y gratuita, el Colegio San José se encargó de facilitar el acceso a ésta de todo tipo de alumnos, tanto de los que procedían de familias pudientes como de aquellos que carecían de medios económicos para poder estudiar.

A lo largo de todo este tiempo, el centro ha experimentado diferentes vicisitudes, desde la apertura de su Escuela de Adultos gratuita  en 1903 con 330 alumnos (durante mucho años el alumnado de estas escuelas superó al del Colegio, incluso un año llegó a duplicarlo), al cierre del Colegio, motivado por el cambio de la Constitución en la República del año 1931, y su posterior traslado en febrero de 1932 a la localidad lusa de Estremoz donde estuvo hasta 1939.

Un dato a destacar es que en Portugal comenzó con 83 alumnos y terminó allí su andadura con 256. Durante ese tiempo el edificio fue utilizado como instituto de la Institución Libre de Enseñanza, impartiendo una enseñanza de gran calidad e incluso complementando el internado masculino con otro femenino.

Coincidieron en el tiempo diversas circunstancias como la masificación de la enseñanza y la nueva situación política y social de España, por un lado, y la apertura doctrinal del Vaticano II, junto a las directrices del P. Arrupe y de las Congregaciones Generales de la Compañía para que se gestara la revolución pedagógica de los últimos tiempos. El Colegio, como los demás centros de los jesuitas, aceptaron con rigor y seriedad el reto de adaptarse a los nuevos tiempos.

Más adelante, en el 2002, las modernas orientaciones pedagógicas y una nueva visión de la formación de los jóvenes culminaron con la apertura de un internado femenino.

Hoy en día, el Colegio es un centro educativo cuyo prestigio se extiende allende los límites de la región, que ha sabido adaptarse a los tiempos que corren y que mira al futuro con optimismo y con la satisfacción de un deber cumplido: ha- ber contribuido a educar a personas que ayuden a mejorar la sociedad.

Medalla de Extremadura
La Medalla de Extremadura es la máxima distinción institucional que concede el Gobierno de la región. Su creación tuvo lugar en 1986 y el primer receptor fue el rey emérito Juan Carlos I.

De carácter anual, la ceremonia de entrega se celebra en el Teatro Romano de Mérida en la víspera del  Día de Extremadura, y en ella se reconoce a personas, entidades o asociaciones de distintos ámbitos que sobresalen por sus méritos y sus servicios prestados a la región.   

Desde que fueron creadas, estas medallas han recaído en personalidades e instituciones de la talla del escritor Javier Cercas, el artista Wolf Vostell, el baloncestista José Manuel Calderón o la Feria Internacional Ganadera de Zafra, entre otros muchos.

 

La Asociación ha creado una comisión para gestionar la solicitud de la Medalla

Ramón Manzano es el presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio San José, entidad que solicita la Medalla de Extremadura, y según explica a La Gaceta Independiente, con motivo del 125 aniversario del centro educativo entendieron que era “el momento perfecto” para solicitar un reconocimiento que, subraya, “creemos que está muy acreditado con la trayectoria y la labor que el colegio ha venido haciendo a lo largo de estos años en los campos académico, laboral y social”.

Ramón Manzano, presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos

Sobre los orígenes del colegio, Ramón Manzano señala que “cuando la Compañía lo funda, lo hace pensando en Villafranca y sus alrededores para así aumentar y mejorar el nivel cultural de las personas”.

También hace hincapié Manzano en que la influencia del Colegio San José no se circunscribe a la comunidad extremeña, sino que sus actividades tienen resonancia en numerosos países merced a los alumnos que han pasado por sus aulas y que hoy desempeñan con éxito sus profesiones en el extranjero, si bien destaca que el fin último de la Compañía es “formar a buenas personas, conseguir hombres y mujeres que ayuden a los demás”.

Con este fin, el pasado mes de septiembre, después de una reunión de la asociación, se acordaba constituir una comisión que impulsara la iniciativa, un grupo formado por personas que destacan por su gran conocimiento del colegio y por saber qué es lo que pide la Compañía de Jesús a quienes forman parte de la comunidad educativa. Algunos de los que forman parte de dicha comisión son Manuel Montanero y Juan Martínez, ex directores; José María La Orden, ex profesor; o Laura Díez, secretaria de la asociación

Solicitud
Otra de las personas que desde la comisión se está encargando de preparar la solicitud es Juan Manuel Higuera, también integrante de la junta directiva de la Asociación de Antiguos Alumnos, quien detalla que en el seno de ésta hay un interés creciente por todo este proceso, “sobre todo en las últimas semanas a raíz del trabajo que se va haciendo por la comisión, fruto del cual se van conociendo las aportaciones que el colegio ha realizado al entorno de Villafranca en estos 125 años”, apunta.

Juan Manuel Higuera atendiendo a La Gaceta Independiente

Para Juan Manuel Higuera, el hecho de que el Ayuntamiento haya pedido de forma paralela la concesión de la medalla es algo que valoran “muy positivamente” porque –expone- “la acción de varias entidades le da más peso”.

Una vez se elabore el documento de solicitud de la medalla, éste será presentado ante la Junta de Extremadura, y a continuación, explica Higuera, desde la propia comisión se abrirá un periodo de recogida de adhesiones, en el que podrán tomar parte particulares e instituciones y para lo cual no será necesario haber sido alumno del colegio.

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