Piedad Rodríguez, alcaldesa de Ribera: "Supone una gran alegría comprobar cómo se mueve la iniciativa privada"

El enoturismo se abre paso con fuerza en Extremadura. Sobre todo con turistas extranjeros, especialmente en zonas como Tierra de Barros. Y con el fin de atraer aún a más visitantes, bodegas como 'Pago de Las Encomiendas' acaba de ampliar sus instalaciones. A ellas suma nuevo aeródromo. Es el único complejo enoturístico del país de estas características.

Los turistas cada vez piden más, en esta bodega en pleno corazón de Tierra de Barros les ofrecen ahora ver cómo crían sus vinos biodinámicos caldos que intentan producir de la forma más natural posible y para ello abren este original espacio de doce paredes. “Cada lado representa un estado vegetativo de la planta, un comportamiento de los organismos que interactúan en el ecosistema y que directamente influyen en lo que es la vid y en definitiva en el producto final en lo que es el vino, entonces es algo totalmente innovador es diferente, es la única bodega a nivel nacional interpretativa biodinámicamente”, dice Diego Reyes, copropietario de bodegas Pago de las Encomiendas.

El presidente de la Junta de la Junta, Guillermo Fernández Vara, destacó el hecho de abrir más Extremadura al mundo, con negocios que atraigan al turismo extranjero: “El turismo nacional está muy bien pero hay que traer turismo extranjero que es el que se deja más dinero y el turismo extranjero busca ese tipo de cosas, por eso me parece que en esto demostráis una enorme sabiduría”.

Y para aprovechar el despegue del enoturismo, sobre todo entre turistas extranjeros, esta empresa familiar abre también este aeródromo, y lo hace muy cerca de otra bodega hotel que tiene en Ribera del Fresno y ya ha recibido sus primeras avionetas, una pista abierta a recibir a los visitantes que cada vez llegan más en ultraligeros, un sitio donde formarse en cursos de aviación o donde contratar paseos para disfrutar de los viñedos desde el aire.
 
Para Piedad Rodríguez, alcaldesa de Ribera del Fresno, lo primero que se le viene a la cabeza es el recuerdo de otros actos de emprendimiento empresarial, “a los que también fui invitada, y el buen recuerdo que de todos ellos tengo, por la alegría que supone para una alcaldesa el ver que la iniciativa privada se mueve en su población, y por el beneficio económico y social que ello supone para nuestro pueblo”, comentaba.

E insistía: “Desgraciadamente, y para lo que sería nuestro gusto, este tipo de iniciativas no son ni tan importantes ni tan frecuentes como serían de desear. Pero aun así y sobre el incipiente terreno andado, tenemos una gran virtud, y esta es la seguridad y la confianza que se va generando. De manera que yo pienso que es toda una garantía para nuestro pueblo el que los proyectos empresariales que últimamente están surgiendo se estén manteniendo y consolidando, marchando con solvencia y capacidad.

Y finalizaba deseándoles y suerte a los promotores de este proyecto. “A Diego Reyes Carrillo, al cual, y en nombre del pueblo de Ribera del Fresno, le deseo los mayores éxitos”.