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Zafra en el Museo del Prado

Imagen: Museo del Prado

Las escenas del cuadro ‘San Miguel Arcángel’, procedente del Hospital de San Miguel y comprado por el Museo en el año 1925, puede equipararse visualmente, por su prolijidad, a los ambientes demoníacos del Bosco o Brueghel el Viejo

A casi nadie se le escapa que el Museo del Prado es una de las mejores pinacotecas del mundo, pero que, en ese santuario del arte, se encuentre un cachito de Zafra, es muy desconocido, principalmente para los propios zafrenses, como le ocurrió a quien escribe este artículo cuando lo descubrió.

Pues sí, en la sala 51 A de este museo, dedicada a la pintura hispano flamenca del siglo XV, se encuentra una magnífica tabla, ‘San Miguel Arcángel’, de tamaño considerable (242 x 153 cm). Procede del Hospital de San Miguel de Zafra y fue adquirida por el Prado en el año 1925, según una reseña del diario ABC, del 3 de junio de ese año, que se hace eco de la adquisición.

La pintura, fechada en 1480 y realizada en temple y óleo sobre tabla, es para los expertos una pieza maestra de la pintura gótica española. De autor desconocido, aparece, en su lugar, Maestro de Zafra, que es como se conoce a un pintor gótico hispano flamenco activo en Extremadura, a finales del siglo XV.

Según la información que ofrece el museo, en el cuadro se simboliza la lucha entre el bien y el mal. La escena personaliza al arcángel San Miguel, como jefe de la milicia celestial, levantando su espada ante el dragón infernal. En la franja superior se despliegan los coros angélicos, a los lados el combate de los llamados ángeles buenos contra los rebeldes y, abajo, éstos últimos ya convertidos en monstruosos demonios. Según la reseña de la web artehistoria.com, “la prolijidad de esta escena sólo podría equipararse visualmente a las escenas demoníacas del Bosco o Brueghel el Viejo”. Resulta fascinante perderse en la multitud de cuerpos fantásticos que forman las hordas demoníacas, por el alarde de imaginación que representan.

El artista demuestra un gran dominio de la técnica en los magníficos detalles del atuendo de San Miguel: la luz reflejada en los metales, el brillo de las piedras preciosas. En el centro del escudo, pulido como un espejo, se ve el reflejo de un personaje, supuestamente colocado en frente de la escena, y que ha sido interpretado o bien como el donante o como el propio pintor, en cuyo caso estaríamos ante uno de los primeros autorretratos de la escuela española.

El artículo del diario ABC informa de que el estado del cuadro, al llegar al museo, era peligroso, aunque conservaba su integridad, y su restauración fue larga y difícil. El importe iba destinado a las obras de consolidación del hospital, que estaba en ruinas. Ahora que, felizmente, muchos años después, el Ayuntamiento de Zafra ha vuelto a retomar la restauración del edificio, no está de más recordar que fue declarado por Patrimonio Nacional como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, en el año 2013, y está considerado una “pieza clave para entender las técnicas constructivas del arte mudéjar en Extremadura”.

Una vez terminadas las obras de restauración, poder contar con una reproducción, a tamaño real, del cuadro de ‘San Miguel Arcángel’, en el mismo lugar para el que se pintó, sería una buena noticia y ampliaría el bagaje cultural de la ciudad para deleite de los habitantes de Zafra y de sus visitantes.

El cuadro puede verse en detalle por Internet buscando ‘San Miguel Arcángel Maestro de Zafra’.

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