Franganillo se queda con el 51% de las acciones del Extremadura y la familia Oliver con el 49%

El presidente valora con satisfacción la ampliación de capital. “Es de importancia vital para el club porque si no se hubiera culminado no hubiéramos podido salir a competir”

El Extremadura culminó el pasado viernes la ampliación de capital que le obligaba el Consejo Superior de Deportes tras convertirse en Sociedad Anónima Deportiva durante la pasada temporada. Una acción necesaria para seguir competiendo en liga profesional y para el que se fijó la cantidad de 3.011.206 euros que asciende a 3.246.206 euros el capital social del club.

“Había que hacerla sí o sí” ha dicho el presidente del club, Manuel Franganillo, que ha destacado la operación como la más importante de la historia del deporte extremeño porque “jamás ha habido una inversión de capital por parte de empresa privada como la que se ha producido en estos momentos”, indicaba. “Es algo de los que nos sentimos orgullosos dentro del club y da fe que de la solidez que le queremos dar a la entidad y del grado de compromiso de las personas que formamos parte para seguir continuando con esta labora empresarial, social y de promoción para nuestra región”.

La ampliación de capital lo han ejecutado dos empresas. Por un lado, CINFRANRO S.L.U, cuyo propietario único es el propio Manuel Franganillo, se ha quedado con el 51% del accionariado; y la empresa Viriato Sport, sociedad formada al 90% por la familia Oliver, con el 49% restante. De este modo, el presidente del club se queda como accionista mayoritario y seguirá siendo consejero delegado de un Consejo de Administración que no sufrirá ningún cambio a raíz de la operación. Franganillo ha querido agradecer a la familia Oliver su predisposición “no solo por las aportaciones que hizo en su momento y que fueron claves para llegar a donde estamos, sino por el grado de compromiso que ha tenido para continuar en el proyecto”.

Al ser obligatorio, el capital social no contribuye en nada al límite salarial.

Echa en falta más ayudas públicas
La pasada temporada el Extremadura recibió en concepto de patrocinio 220.000 euros del Ayuntamiento de Almendralejo, 130.000 euros de la Junta de Extremadura y 60.000 euros de la Diputación de Badajoz. Cifras que ha anunciado el presidente a la pregunta de los medios de comunicación y que no ha entrado a valorar si es mucho o poco. “Yo no soy político, soy economista”, ha manifestado.

Lo que sí ha hecho Franganillo es poner en valor la figura del club como generador de riqueza para la región al estar en liga profesional. “Hay que tener claro que el Extremadura contribuye a las arcas de la región de una manera directa. Hacemos región desde el punto de vista promocional, social y económico” refiriéndose a la cantidad de impuestos directos e indirectos a los que contribuye el club y a “los más de 100 empleados que tiene”.  De este modo ha contado que el Extremadura “genera en IRPF dos millones de euros,  1,5 millón de euro en concepto de IVA y 900.000 euros de seguridad social”. “A este tipo de empresas se debe ayudar más de las que se está ayudando”, ha sentenciado.

A pesar de las reivindicaciones, Franganillo ha dejado claro que la relación con las administraciones es “extraordinaria” y que “este año vamos a intentar achuchar un poco más”. Hace algunas semanas ya hubo un primer acercamiento con el alcalde de Almendralejo, José María Ramírez Morán, de quien ha tenido muy buenas palabras y quien ha solicitado al club documentación e informes para analizar las necesidades.

“El delantero vendrá pero hay que estar tranquilos”

No ha querido entrar en muchos detalles en cuestiones deportivas, pero sí ha dejado claro que el delantero vendrá. “Tenemos que estar tranquilo, no he recibido ninguna llamada de Manuel que diga que necesitamos el delantero ya, así que si él está tranquilo, yo estoy tranquilo y la afición debe estar tranquila” ha dicho.

“No queremos que venga gente de rebote, queremos gente que se integre desde el principio Además queremos que la plantilla sea 100% propiedad del club” por lo que la opción de cesiones se descarta en un principio.