La Guardia Civil investiga a un vecino de Montemolín por abatir a aves estrictamente protegidas

Utilizó una carabina de aire comprimido para abatir varios especímenes cuyos cadáveres se recuperaron en este municipio pacense
      
El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Badajoz y Fuente de Cantos ha investigado a un vecino de Montemolín  por un presunto delito contra la fauna por abatir con una carabina de aire comprimido cinco especímenes de ibis eremitas.

Se trata de aves estrictamente protegidas en peligro de extinción, e incluidas en el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies de la Fauna y Flora Silvestre (CITES).

Habían nacido en Andalucía, gracias al Proyecto de reintroducción del ibis eremita, que lleva a cabo la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, y el Zoobotánico de Jerez de la Frontera en la provincia de Cádiz. Especie, clasificada como ‘Extinta’ en el catálogo regional de especies amenazadas de esta comunidad.

Este proyecto tiene como objetivo consolidar la población sedentaria que existe en dicha provincia, que se estima en unas 90 parejas (la población mundial de dicha especie se estima en unas 350).

La pérdida de estos cinco especímenes jóvenes supone una importante merma para garantizar la consolidación de la especie en el núcleo reproductor.

Fueron los técnicos del citado proyecto quienes a mediados del mes pasado dieron aviso a la Guardia Civil al detectar la inmovilidad de la señal del emisor GPS que portaba para su seguimiento vía satélite, justo cuando un grupo de seis especímenes jóvenes habían realizado un vuelo de dispersión desde la provincia de Cádiz hasta Montemolín.

Los agentes iniciaron la búsqueda junto con agentes del Medio Natural de la Junta de Extremadura, localizando tres cadáveres de dichas aves en las inmediaciones de un edificio de Montemolín, y con posterioridad, agentes del Medio Ambiente de Andalucía en la provincia de Cádiz recuperaron otros dos cadáveres. Todos ellos presentaban signos evidentes de haber sido heridos por disparos correspondientes a balines de un arma de aire comprimido.

Con las indagaciones llevadas a cabo por el equipo de investigación del SEPRONA de Badajoz y Fuente de Cantos pudieron implicar en el ilícito penal a un vecino de dicha localidad.

En dichas investigaciones fueron determinantes las evidencias que aportaron las necropsias realizadas por los servicios de asistencia veterinaria del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Sierra de Fuentes, dependiente de la Junta de Extremadura, a tres de los cadáveres de las aves, así como el exhaustivo informe emitido por el coordinador de los agentes del Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, que plasmaba el seguimiento realizado por los técnicos del citado proyecto de reintroducción del ibis eremita sobre cada uno de los especímenes abatidos que portaba emisor GPS.
 
Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de los Juzgados de Instrucción de Zafra y la Fiscalía Delegada de Urbanismo y Medio Ambiente.

Las penas que el vigente Código Penal observa para este tipo de delitos se incrementan cuando se trata de especies o subespecies catalogadas en peligro de extinción, pudiendo suponer pena de prisión de hasta dos años o multa hasta veinticuatro meses, así como inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar.