Toda la localidad de Ribera del Fresno sale al paso del Cristo de la Misericordia

Paso a paso

En torno a las 18:00 horas comenzaban a verse vecinos salir de sus casas y dirigirse al paseo para coger sitio. Tanto es así que uno de los propietarios de una de las dos farmacias de la localidad contaba que decidió cerrar a las 19:00 horas porque esa “tarde no entró nadie” y no dejaba de ver pasar vecinos con sillas o taburetes de campo calle abajo dirección para recibir al Cristo. “En los años que llevamos viviendo en Ribera no había vivido cosa igual, ver sobre todo a personas mayores con una gran sonrisa…”, señala este vecino.

Mientras, en Llerena, Aguilar & González, carpinteros ribereños narran hoy que eran las 18:45h cuando se procedía a introducir la imagen en su furgoneta, quedando cubierta por dos sábanas celestes, para trasladarle a su lugar de origen, Ribera del Fresno, junto a un coche que le precedía y otro detrás, miembros de la hermandad y párroco.

No había transcurrido una hora cuando sobre las 19:45h entraba por la carretera de Hinojosa del Valle, y a la altura del viejo depósito de agua, sonaban al unísono las campanas de la ermita titular que llamaba a los pocos vecinos que no se hubiesen enterado que el Cristo estaba ya en la localidad.

Minutos más tarde, al inicio de Avenida de la Constitución, Policía Local y Guardia Civil controlaban el tráfico y abrían paso que hasta entonces había estado cortado, medidas de seguridad que evitaban el numeroso público asistente a éste evento, que se ha generado principalmente por las redes sociales. 

Incesante trasiego de personas, fieles que se acercaban al lugar donde estacionó el vehículo y que no querían perder ni un minuto lejos sólo unos metros de donde yacía su Cristo, hecho histórico que les situaba formar parte de éste día a recordar. El momento más esperado, abrir la puerta lateral del coche en el que había viajado la imagen desde el taller llerenense hasta la cuna del patrón de los emigrantes, San Juan Macías, se irrumpió momento de aplausos y sacar las primeras fotografías.

A las 20:04 horas, descubriendo la imagen se comienzan a oír vítores y aplausos y las primeras manos ribereñas que pudieron cogerlo, según Isidro Suárez “con una cantidad increíble de cámaras fotográficas y móviles que se veían que no cesaban de disparar los flashes, lágrimas en muchos ojos con la mirada fija en esa imagen, un continuo y largo aplauso de los miles de allí presente”.

Quienes ya esperaban al inicio del paseo eran los estandartes de todas las cofradías y hermandades de la localidad, que junto a la Banda Municipal acompañaron al Cristo en procesión hasta la explanada del atrio, lugar donde se había improvisado un altar, ya que “se hubiese necesitado casi tres ermitas más para que los vecinos allí presentes hubiesen cabido” comenta de nuevo Isidro.

Comenzada la procesión paseo arriba hasta el atrio, durante cientos de ribereños agolpados y empujándose lanzaban su ramo de flores, rosas rojas, cubriendo la imagen del Santísimo Cristo, sonido de campanas y Banda Municipal de Música que les acompañaron durante el recorrido.

Deja de sonar la banda y el párroco don Antonio Pina inicia palabras de bienvenida al Cristo, a su localidad, a los ribereños, y un intenso silencio roto por aplausos arroparía al Cristo.

Delante de la imagen, el grupo folklórico Valdemedel, le ofrece su bienvenida, danza y música compuesta al Cristo inédita para muchos hasta hoy de ésta nueva jota. 

Paseo abarrotado de vecinos, niños, jóvenes, mayores, enfermos,.… personas que hace varios años no salen de casa a causa de alguna enfermedad o discapacidad en primera fila para escuchar la eucaristía oficiada por el párroco y concelebrada por Serafín Suárez, sacerdote misionero recientemente llegado de Zimbabwe en ésta misa cantada extremeña, a la derecha la imagen del Cristo mirando a sus fieles, era escoltado por una pareja de la Guardia Civil con tricornio en mano, al tiempo que los vecinos no cesaban de acercarles rosas, ramos a la imagen, tocarle o fotografiarle.

Terminada la eucaristía y antes de la bendición don Antonio Pina pide al Cristo cuide de todos los ribereños, especialmente a las personas mayores, a los enfermos, a los usuarios de la residencia de Ancianos “San Juan Macías”, a las residentes de la Providencia y un muy especial cuidado y recuperación para el joven ribereño Pablo Báez que continúa en el hospital. 

Campanas que comienzan fuertemente a tocar, simbolizaban el traslado al interior de su ermita para colocarle en el pedestal de su camarín que ya le espera, retraso de 20 minutos por la cantidad de  vecinos que se agolpaban a la imagen para tocarla, besarla o seguir echándole las flores.

Este silencio que se abría ahora daba paso al leve sonido de flashes de las cámaras y una voz que dirigía hasta acompañarlo a su camarín donde sería colocado. Más de una hora se desfilaría por subir al camarín, besarle y tocarle mientras los flashes inmortalizaron este hecho histórico.  Más de 1500 personas se calculan pudieron asistir a éste acto tan emotivo como numeroso donde según cuenta Vicente Carvajal: “En mi opinión fue una celebración bien organizada en la que muchos ribereños de todas las edades recibieron a su patrón con mucho entusiasmo. Unas dos horas, para dar la bienvenida al Cristo.” 

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