Organizan un concurso audiovisual dirigido a los jóvenes sobre ocio alternativo. Vídeo elaborado por La Gaceta Independiente para el Ayuntamiento de Almendralejo

Opinión. 'Una cuestión de justicia, por maternidades libres, felices y seguras'



“La mortalidad materna es la consecuencia de la negación de los derechos de las mujeres, porque la gran mayoría de las muertes son evitables.” Organización feminista Las Dignas, El Salvador.

El pasado mes de febrero di a luz en el hospital materno infantil de Badajoz. Si yo hubiera nacido en el África Subsahariana las posibilidades de dar a luz con asistencia médica, en mi caso, que soy una mujer rural, se hubieran reducido en un 60%.



Durante mi embarazo, visité en 4 ocasiones a la matrona del Centro de Salud de Alburquerque y  que yo recuerde, al menos 3 veces, fui al hospital en Badajoz para los exámenes prenatales ginecológicos. Afortunadamente, es bastante más de los 4 exámenes prenatales mínimos recomendados y que sólo disfrutamos el 50% de las embarazadas de todo el mundo. Si yo hubiera nacido en cualquier país del mundo empobrecido, mis posibilidades de recibir atención sanitaria profesional se hubieran reducido a la mitad.

Cada año mueren 300.000 mujeres por complicaciones durante el embarazo, parto o postparto, la mayor parte de estas complicaciones son prevenibles. Pero si además, caprichosamente el lugar donde naces se sitúa por debajo del desierto del Sáhara o se trata de algún recóndito país del sudeste asiático, las probabilidades de morir aumentan exponencialmente, ya que el 99 % de la mortalidad materna se concentra en los países empobrecidos y más concretamente estas zonas.
 
La mayor desigualdad que existe hoy día entre el Norte (rico) y el Sur (pobre) son las cifras de mortalidad materna. Por poner un ejemplo, en España o en Noruega mueren 4 mujeres por cada 100.000 nacimientos, mientras que en Marruecos (a sólo una valla de alambre de distancia) esta cifra aumenta a 120 mujeres y metiéndonos en el África Negra los números van aumentando hasta las 1.100 muertes en Sierra Leona.

La gravedad del asunto se extiende más allá de las mujeres, pues cada año mueren más de ocho millones de niños menores de cinco años, por causas que se podrían evitar, muchos de ellos (el 40%) en los primeros 28 días de vida.

En el año 2000, Naciones Unidas se propuso mejorar la salud materna y bajar drásticamente las cifras de mortalidad materna, en un 75%. Pues bien, ya estamos a sólo mes y medio del esperado año 2015, y entre los 8 objetivos que Naciones Unidas se marcó nos llama la atención que sea curiosamente el objetivo que hace referencia a la salud materna, el que más lejos está de ser alcanzado, habiéndose reducido tan sólo en un 45%.

En algún momento de estos 15 años, la preocupación por la salud de las mujeres en las cuestiones relativas a la maternidad ha perdido fuelle. Las condiciones de salud de las mujeres han empeorado, igual que en nuestro país, en el resto del mundo la salud se ha convertido cada vez más en un negocio privado, y esto tiene como consecuencia que la salud pública se deteriore aceleradamente. Además se ha recrudecido la presión antiabortista, incluso cuando el embarazo pone en riesgo la salud de la madre. Lamentablemente, esto tiene como consecuencia el aumento de los abortos en malas condiciones y una mayor peligrosidad para las mujeres que se traduce en más enfermedades y mortalidad.

En los últimos 10 años menos de un 7 %  de la Ayuda Oficial al Desarrollo se ha destinado a la salud reproductiva y menos de un 4% a programas de planificación familiar. Estos datos evidencian que la salud y los derechos reproductivos de las mujeres no son ni de lejos una prioridad para los políticos y los gobiernos tanto de los países ricos como de los países pobres.
 
Pero esto no es casual, las mujeres y todo lo que les afecte, no importa.

Las mujeres llevamos siglos, milenios ocupando los lugares más escondidos, apartados y menos valorados de casi todas las sociedades y culturas del mundo y a pesar de los esfuerzos de muchas feministas (mujeres, pero también hombres) por revalorizar a las mujeres y su papel en la historia de la humanidad y las sociedades actuales, las cifras hablan y nos cuentan que todavía queda mucho por hacer.

Los bajos niveles de valoración de la mujer en la sociedad, su el acceso desigual al empleo, a la educación, a los sistemas de salud y en general la discriminación que sufre la mujer por el mero hecho de serlo son las verdaderas causas de estas trágicas e innecesarias muertes. En conclusión podemos decir que el elevado número de muertes maternas es el síntoma más claro de una gran injusticia social.

Si quieres ampliar información:

http://www.lasdignas.org.sv/hoja_informativa_mortalidad_materna/
http://elpais.com/elpais/2014/07/08/planeta_futuro/1404849092_519107.html
http://www.isglobal.org/es/web/guest/video/-/asset_publisher/fXC2c747BWmd/content/7-razones-por-las-que-las-mujeres-no-reciben-la-atencion-de-salud-materna-que-necesitan
http://www.isglobal.org/es/web/guest/video/-/asset_publisher/fXC2c747BWmd/content/make-women-count
http://www.isglobal.org/es/web/guest/initiative/-/asset_publisher/S6tuWEKm6F8B/content/maternal-infant-and-reproductive-health

Este artículo forma parte del proyecto Mudalmundo VI “Cooperando en Comunidad”, desarrollado por el Colectivo CALA y financiado en parte con dinero público a través de la AEXCID (Agencia Extremeña de Cooperación Internacional al Desarrollo)

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