La Peña Flamenca ‘Juan Carlos Sánchez’ rinde homenaje al cantaor local Gonzalo Ponce Toro

En el cine de verano de Ribera del Fresno

El próximo jueves día 13 de agosto, a partir de las 22:00 horas y en el cine de verano de Ribera del Fresno, tendrá lugar el VI Festival Flamenco, recordando a Gonzalo Ponce Toro. Estará a cargo de Juan Carlos Sánchez, acompañado a la guitarra por Francis Pinto y Diego Benjumea (cantaor y jurado en el programa ‘Se llama copla’ de Canal Sur). Un evento organizado por la Peña Cultural Flamenca ‘Juan Carlos Sánchez’.

“El cantaor más familiar"

Gonzalo Ponce Toro (1911-2002), hijo de Teodoro y Ramona, se crió en Ribera del Fresno junto a sus cuatro hermanos: Manuel, Ángel, María y Juana, los que siempre le recordaron cantando. Él era quien les amenizaba sus fiestas y reuniones. Se casó con Visitación Suárez Orgaz, otra ribereña. Toda su vida la pasó en el campo, labrador que trabajó principalmente las tierras de la Navilla, finca situada en el término municipal de Puebla de la Reina. Pero sería en su pueblo donde fundara su familia junto a su esposa en 1940, en la calle Sol, 9, donde tuvieron tres hijos, Fernando, Antonio y el pequeño Gonzalo y siete nietos.

Será éste último quien nos describa a su padre como "un cantaor que le salía del alma", quién le recuerda toda la vida cantando, lo mismo seguiriyas y granaínas como, ¿por qué no? por Juanito Valderrama, puntuación que nos hace su nieta Victoria. "Eran las que me cantaba a mí, cantaba siempre en familia y en los bares, aunque mis tíos se fueron muy jóvenes a Madrid y los que nos quedamos aquí somos los que disfrutamos de mis abuelos todos esos momentos, yo sólo tengo buenos recuerdos. Y como el día de mi comunión me cogió y me cantó la canción de mi primera comunión, de Valderrama, aunque Gonzalo era fiel seguidor de 'El Niño de la Puebla' y el ‘Malagueño’. Lo reclamaban siempre para cantar en los bares y tabernas. A lo mejor se pasaba dos días cantando, pero ninguno de sus hijos ni nietos ha salido a él".

Y es que Victoria sólo tiene respeto y admiración por su abuelo. "Yo cuando él murió me compré todos los CD, s de Valderrama. Era un amor, para tenerlo siempre presente. Llegaba a mi casa siempre tocando las palmas. Para mí, siempre está conmigo", apunta.

"Su pasión era el cante, -como su pueblo, donde nació y murió-, y la mía escucharlo. Si es que grabé una cinta y todo. Pero es imposible tenerla".

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