Un reencuentro agridulce 260 días después que acaba con la destitución de Manuel Mosquera

Los dos goles de Rubén Mesa no fueron suficientes para conseguir la primera victoria del Extremadura como local

El calendario marcaba el siete de marzo la última vez que la afición del Extremadura pudo animar a su equipo en el Francisco de la Hera en un partido oficial, cuando el conjunto de Almendralejo perdía ante el Oviedo y complicaba su continuidad en la Liga SmartBank. Ocho meses después, la afición ha vuelto a copar las gradas pero de aquel equipo solo permanecen unos pocos jugadores que compiten en una categoría inferior. Eso sí, la sensación sobre el césped es parecida, porque el Extremadura sigue concediendo demasiado como local, condición con la que solo ha conseguido dos de los nueve puntos posibles. Por eso, horas después del partido el Extremadura hacía oficial la destitución de Manuel Mosquera.

Volver a escuchar corear el himno a los aficionados es algo que se echaba mucho de menos, pero ese cosquilleo y sensación de euforia se iba a tornar en agridulce por lo sucedido sobre el verde. La exhibición de Rubén Mesa no fue suficiente para romper el empate a dos goles frente al Talavera.

El partido comenzó con nervios en los locales que, con el afán de hacer los deberes pronto, pecaron de precipitaciones y errores en la toma de decisiones. El tanteo era la tónica de los primeros compases y el balón parado las pocas opciones de acercamiento a ambas áreas.

El Talavera, serio y bien plantado, exigía mucho a los azulgranas que no eran nada contundentes a la hora de despejar el balón desde atrás. Así llegó la primera ocasión del partido en la que Rodrigues disparó fuerte y cruzado un balón que se marchó desviado por poco. El atacante iba recibir otro regalo un minuto después, está vez casi sin quererlo y en una posición ventajosa. Primero, Elías no estuvo acertado en el despeje y, después, Fran Cruz la puso en bandeja para que esta vez, desde el otro costado, Rodrigues disparara raso y cruzado para ajustarla magistralmente al palo izquierdo de Casto. Cero a uno y otra vez a “remolque”. Era el minuto 13.

Los nervios afloraron aún más en la parroquia local con un equipo que quería cuanto antes reparar el error, algo que jugaba en su contra. Elías se encomendó la tarea de sacar el balón jugado desde atrás pero apenas encontraba aliados en un dibujo que se mostraba partido, y esto junto a la presión del Talavera por dentro, mermó mucha la creación de juego. El extremeño erró demasiado en el pase y eso lo sufrió el equipo.

El Talavera estaba cómodo, en pocos pases se plantaba arriba y en defensa apenas presentaba fisura.  En el 26, Añón lo intentó con un disparo desde lejos que Casto atajó bien abajo para enviarla a córner. Los de Manuel Mosquera solo encontraban opciones al pelotazo gracias a la alianza de Rubén Mesa y Copete, de hecho, en una de estas opciones, Mesa peinó ligeramente y Copete le ganó la espalda a Mario Gómez para plantarse en un mano a mano ante Edu Souza. Erró el duelo el almendralejense.

La dupla de Nico Hidalgo y Pastrana parece que ha llegado para quedarse. Y este domingo, volvieron a ser protagonistas aunque de manera muy intermitente. No obstante, Pastrana iba a poner un centro medido al área pequeña para que Rubén Mesa, con la cabeza, pusiera las tablas en el marcador. Era el minuto 43 y los locales consiguieron el empate cuando menos se esperaba.

Si anotas justo antes del descanso se suele decir que has marcado un gol psicológico, como cuando vuelves de vestuarios. Lo que no sé es como llamarlo cuando consigues ambas cosas. Apenas habían transcurrido minutos cuando Rubén Mesa recibió al borde del área, caracoleó ante Mario, se deshizo del defensa y con mucha clase la puso ajustado al palo para remontar la contienda. Fue otra de las mejores noticias de la tarde; el otro reencuentro, el de Rubén Mesa con el gol. Eso sí, el doblete de goles “psicológicos” no evitaron que se esfumaran dos puntos del municipal almendralejense.

El Extremadura se ponía con el marcador a favor, un escenario que hace mucho tiempo que no se veía en el Francisco de la Hera y que, seguro, le pondría las cosas mucho más fáciles a los de Mosquera. Sin precipitarse, madurando el partido… aunque no fue este el encuentro en el que vamos a juzgar este tipo de situaciones. 120 segundos después del gol de Mesa, Góngora se atrevió desde los cuarenta metros de distancia con una falta directa que se tragó Casto. Qué ilusos con una barrera formada por tan solo un jugador, pero, a veces, cuanto te la juegas te puede salir.

Vuelta a empezar y para ello Mosquera movió el banquillo con la entrada de Kike Márquez, otra vez fuera del once inicial. El Extremadura necesitaba conectar la defensa con el ataque y la entrada del sanluqueño le dio otras alas. Ganó enteros el equipo local aunque creó pocas ocasiones claras de gol. Sebas Coris también saltó desde el banquillo y en el primer balón que tocó gol habilitó a Rubén Mesa en un mano a mano con Edu Souza. El delantero superó al meta con una vaselina para hacer su hattrick, sin embargo, el juez de línea había levantado la bandera en una jugada muy dudosa, tanto en directo como en la TV. ¡Bendito VAR! Fue lo que le privó al delantero de la matrícula de honor.

El Talavera jugaba al límite y gracias a la permisividad de Peña Talavera mantuvo a los once sobre el césped. A veces es positivo que los árbitros dejen jugar, pero otras se te puede ir de las manos si no sabes cortar a tiempo. Estuvo a punto de suceder, pero el carácter no fue equitativo.

Poco a nada pasó hasta el minuto final. Mucha tensión e incertidumbre pero pocas ocasiones en un partido que por momentos se rompía por el empujón de los locales y el acuse físico de los visitantes. Un centro pasado de Nico Hidalgo lo remató Kike Márquez con la cabeza al lateral de la red. También lo intentó a balón parado el Talavera pero el partido murió en un córner de los azulgranas que no encontraba rematador.

El Extremadura suma ocho puntos y es quinto en la clasificación, empatado con el Villanovense, que es tercero. No es mala la clasificación en sí, pero sí lo que viene observando desde hace tiempo sobre el verde y teniendo en cuenta los mimbres que conforman la plantilla. Manuel le aportó mentalidad ganadora a un equipo depresivo pero bien trabajado por Rodri para conseguir uno de los hitos más importante del fútbol en Almendralejo; sin embargo, lo que fue clave entonces, no es suficiente ahora. El equipo ha comenzado este año con las mismas carencias que el pasado. Diferente plantilla, idénticas debilidades. Como le gustaba reseñar a un entrenador almendralejense “El tiempo es el único juez inexorable que da y quita razones”.

Ficha

Extremadura UD: Casto ©; Nico Hidalgo, Fran Cruz, Saúl González, Dani Pérez; Lele, Elías (Liam 79’), Pastrana, José García (Sebas Coris, 63’); Nando Copete (Kike Márquez, 56’) y Rubén Mesa.

CF Talavera: Edu Souza; Choco, Mario Gómez ©, Víctor Ruíz, Góngora; Jon Ceberio, Vicente Romero; Toño Calvo (Edmilson, 84’), David Añón (Dorrio, 66’); Rodrigues (Serrano, 70’) y Chaco.

Goles: 0-1, min 13: Rodrigues. 1-1, min 43, Rubén Mesa.  2-1, min 49: Rubén Mesa. 2-2, min 51 Góngora.

Árbitro: Juan Peña Varela, asistido en bandas por Rafael Alba Jiménez y José Manuel Viñolo Payán. Amonestó por los locales a Kike Márquez (61’) y Lele (92’), y por los visitantes a Añón (61’) Ceberio (62’) Víctor Ruíz (73’).

Incidencias: Estadio Francisco de la Hera. Partido correspondiente a la quinta jornada del grupo 5B de Segunda División B. 2.000 espectadores. La afición no estaba presente en las gradas de un partido oficial desde el 7 de marzo.

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