El club de lectura ‘José María Padín’ celebra este miércoles su primera lectura dramatizada

El actor y productor extremeño José Vicente Moirón leerá fragmentos de la obra de Sófocles, Edipo Rey, por la que fue nominado a un Premio MAX en 2015

Este miércoles 24 de noviembre, la Sala de Conferencias de la biblioteca pública municipal ‘Gómez Sara’ acogerá a las 18:00 horas la que será la primera lectura dramatizada para el club de lectura ‘José María Padín’. Un acto exclusivo para sus componentes.

Y lo hace a lo grande, con la lectura de fragmentos de la tragedia de Sófocles “Edipo Rey”, a cargo del actor y productor teatral extremeño José Vicente Moirón. Esta obra, producida por la propia compañía del citado actor (Teatro del Noctámbulo) fue estrenada en la edición nº 60 del Festival de Teatro de Mérida, en versión del dramaturgo Miguel Murillo y bajo la dirección de Denis Rafter. Protagonizada por Moirón, su interpretación le valió una candidatura a los Premios MAX de Teatro como “Mejor Actor Protagonista”. Un galardón que sí se llevó unos años antes por “ El Búfalo Americano”, en la categoría de “Mejor Espectáculo Revelación”.

José Vicente Moirón pondrá “voz y alma” a un personaje complejo y atormentado, Edipo, el Rey de Tebas. Un gobernante “con un alto sentido de la ética y la justicia” que busca al asesino del primer marido de su esposa, para entender al final que él realmente es el asesino de quien era su padre, y que cohabita con su madre, con la que ha tenido dos hijas. Una verdad oscura que lleva al protagonista a cegarse y a autodesterrarse.

En la entrevista concedida a Radio La Fuente confiesa su querencia hacia personajes complejos: “Tengo empatía con este tipo de personajes complejos. Me apasionan, y disfruto del proceso de construirlos desde la pregunta de qué haría, o cómo actuaría yo si me viese en esa situación. Y tengo predilección por Edipo, es de los personajes que más me han fascinado porque considero a Sófocles el gran maestro de la tragedia, el que hizo posible que luego llegara un Shakespeare, entre otros, y sobre todo porque me parece que conoce muy en profundidad el alma humana”.

Moirón se confiesa “actor de método y de texto. Creo en la fuerza, en el poder de la palabra y la interpretación. La escenografía, para mí, debe ser la justa, minimalista si se quiere, incluso un espacio desnudo que se llene con un buen trabajo actoral. Me sobran fuegos artificiales. En ese sentido, fue un lujo trabaja con Denis Rafter, que sabe ponerse en la piel de los actores, en la estatura de los personajes a los que deben dar vida. Encima, Edipo Rey no es una obra de acción, sino una obra psicológica al interior, a la cabeza de Edipo. Incluso la historia va siendo narrada por esos personajes – cuentacuentos hasta que se revela el trágico final”.

Teatro puro y teatro comprometido… “El teatro refleja la sociedad que lo produce, es su obligación. Un altavoz imparcial del ciudadano, y un escaparate del alma humana, con sus grandezas y sus miserias. El buen teatro nos enfrenta a nosotros mismos, a veces con esa parte oscura que todos llevamos y que no nos gusta mostrar, e incluso aceptar. Por eso, cuando alguien se ve reflejado en algo negativo de un personaje, y decide gestionarlo, entiendo que el teatro además sirve para hacernos mejores personas”.

Estas lecturas dramatizadas nacen de una iniciativa del Plan de Fomento de La Lectura de la Junta de Extremadura y del Cemart (Centro de las Artes Escénicas y de la Música de Extremadura), con tres objetivos: fomentar la lectura del teatro, acercar el género a nuevos públicos y promocionar a los talentos extremeños del sector.

Unos objetivos que, por la experiencia que tiene J. Vicente Moirón, se cumplen: “Cuando la gente descubre todo lo que le aporta la lectura teatral, ya no la suelta. Curiosamente, aunque la gente se engancha a la lectura con las novelas, yo siempre he leído mucho teatro, me resultaba más fácil al ser textos dialogados. Y porque ayudan a comprenderte mejor a ti mismo, a los que te rodean”.
    
A Moirón la pandemia le obligó, como a todo el sector cultural, a paralizar una gira. Aunque, como reflexiona, “ los que nos dedicamos a esto, estamos acostumbrados a esas subidas y bajadas, a parones y luego a regresar a los escenarios: Esa temporalidad e incertidumbre son características de este oficio, un oficio muy vocacional por tanto, y las leyes nos siempre se adaptan a las peculiaridades de este trabajo. Ahora, y con un incipiente Estatuto del Artista, parece que se van a dar pasos firmes para que las leyes tengan en cuenta esas particularidades. Es necesario, ya que mucha gente con vocación ha ido abandonando la profesión porque resulta duro estar un día arriba, y luego arruinarte en otra producción. Quienes seguimos en esto es porque amamos lo que hacemos, y creemos en su utilidad social”.

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