Un estudio técnico de la CLYGAL establece los costes de producción de la uva para esta cosecha entre 0,34 € y 0,46 € el kilo

El precio de la uva destinada a la elaboración de cava debe ser idéntico en todas las zonas productivas amparadas por la Denominación de Origen

La Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo (CLYGAL) “se ha visto una vez más en la obligación de llevar a cabo las tareas que no asume la Junta de Extremadura siendo su competencia, como es oficializar los costes de producción de la uva y la aceituna, de manera que, ante el inminente comienzo de la vendimia, los técnicos de esta organización profesional agraria han realizado los estudios pertinentes para poder ofrecer una referencia a los productores, cuyo resultado establece una horquilla de precios entre los 0,34 € y los 0,46 € el kilogramo”, señalan.

Los costes de producción de la uva blanca de secano se han fijado en los 0,36 €/Kg, mientras que la de regadío se sitúa en los 0,34 €/Kg; la tinta de regadío tiene un coste de 0,36 €/Kg y la tinta de secano escala hasta los 0,39 €/Kg, siendo las variedades destinadas al cava las que alcanzan unos mayores costes, ya que para la uva macabeo los gastos se sitúan en 0,40 €/Kg, mientras que la variedad Parellada llega a los 0,46 €/Kg.

La Comunidad de Labradores entiende que el precio de la uva para la elaboración de cava debe ser idéntico en todas las zonas productivas amparadas por la Denominación de Origen, ya que las condiciones y exigencias impuestas por el Consejo Regulador son las mismas para toda la producción, independientemente de la comunidad autónoma donde se encuentren las explotaciones.
La organización agraria aconseja a sus socios y a los agricultores en general que tomen estos precios mínimos como referencia, a la hora de formalizar sus contratos de compraventa con bodegas e industria transformadora, “porque de lo contrario se encontrarían un año más con ventas a pérdidas, porque como ya quedó demostrado el pasado año, las administraciones nada harán para velar por el cumplimiento de la Ley de Cadena Alimentaria”.

La CLYGAL expone que esta dejadez de funciones, unida a la negativa de oficializar los costes de producción de la uva y la aceituna por parte de la Junta de Extremadura no deja de ser sospechosa, y no sabemos a qué oscuros intereses obedece, ya que si una entidad como la Comunidad de Labradores, con muchos menos recursos técnicos y humanos, puede hacerlo como lo hizo el pasado año con el precio de la aceituna y ahora con el de la uva, mucho más sencillo le resultará a la administración autonómica”.

Los labradores concluyen que, “por más que estos precios puedan suponer un incremento respecto a los del pasado año, con unos costes de los insumos que se han doblado en el último año -gasoil, fertilizantes, herbicidas…- los agricultores apenas cubrirán los gastos y no tendrán beneficio alguno por su cosecha”.

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